Plática inicial, sin costo
Nos cuentas qué hace tu negocio y dónde duele. Salimos con una idea clara de si podemos ayudarte y por dónde empezar.
Trabajamos con Scrum y con un plan de trabajo que tú apruebas. La cotización sale de ese plan: sabes qué incluye cada etapa, cuánto cuesta y cuándo lo ves funcionando.
Nos cuentas qué hace tu negocio y dónde duele. Salimos con una idea clara de si podemos ayudarte y por dónde empezar.
Antes de escribir una línea de código, documentamos qué debe hacer el sistema (requerimientos funcionales), cómo debe comportarse (no funcionales: velocidad, seguridad, cuántos usuarios, qué pasa si falla) y cómo lo va a usar tu gente (casos de uso). Ese documento es tuyo: lo revisas, lo corriges y lo apruebas antes de seguir. Si cambia el alcance, cambia el documento primero.
El análisis se convierte en un product backlog: una lista de historias de usuario, cada una con su criterio de aceptación ("como cajero quiero… para…"), ordenada por lo que más te sirve primero. De ahí sale el plan de trabajo por etapas y la cotización. No cotizamos "un sistema"; cotizamos un plan.
Ciclos cortos de dos semanas al final de los cuales ves algo funcionando, no una presentación. Puedes reordenar prioridades entre sprint y sprint. Cada historia se da por terminada solo cuando pasa sus pruebas, incluida la tuya.
Tus datos entran al sistema nuevo sin capturarlos otra vez, y arrancamos con tu gente: capacitación, manual y acompañamiento los primeros días.
Respaldos, actualizaciones y alguien que contesta cuando algo falla. Con cada cambio, el mismo método: se documenta, se prueba y se publica en ventana, sin tirarte una venta.
La cotización sale del plan de trabajo: cada etapa con su alcance, su precio y su fecha. La forma de pago se acuerda contigo según el proyecto: por etapa entregada, por sprint, o una mensualidad cuando lo que se contrata es operación y soporte. Los productos propios se cobran por uso, con planes mensuales.
Microsoft Azure, Amazon Web Services (AWS) o Google Cloud (GCP), en tu cuenta o en la nuestra.
Si contratas un producto o quieres que la infraestructura sea nuestro problema.
En tus oficinas, cuando por regulación o por costo así lo necesitas.
Siempre en contenedores (Docker), con respaldos cifrados fuera del servidor, certificado y protección de Cloudflare, bitácoras y avisos si algo deja de responder.
Sin costo y sin compromiso. Salimos con una idea clara de por dónde empezar.